Hoy mismo al llegar del trabajo me puse a probar la lambretta por la calle.

El cuento es que se acercó mi vecina Secundina y me contó que ella tenía una foto montada en una Vespa y que "si la encuentro, te la traigo para que la veas"

Pues no tardaron ni cinco minutos cuando me apareció de vuelta con la foto. La vespa, al final resultó ser una Lambretta 175TV
(o eso me parece) y la foto fue sacada en un San Cristobal, cuando hacerse una foto era casi un acontecimiento y la
gente se ponía los mejores trapos para llevar la máquina a bendecir. Salú!