Hace dos semanas estuvimos en Roma y lo cierto es que no se ven muchas vespas ni lambrettas... A mi parecer el motivo está muy claro: Las calles son de adoquín y los repuestos de Vespa van caros.

En Roma necesitas un automático: acelerar-frenar-semáforo-esperar-acelerar-frenar-otro semáforo... y lo digo con conocimiento porque alquilamos un Honda para movernos por la ciudad.

Ya os enseñaré videos que hicimos en moto por delante del coliseo a las 12 de la noche (un lujo, la verdad) y más fotos de pepas. De momento os dejo estas de la vespa más bonita de Roma. Salú!