Primeras pruebas de la 160 GT de Fran. Como ya os conté en anteriores entradas, le entró agua en el motor y el cilindro se llenó de óxido. Le echamos aceite a mares y al final, sin abrir el motor, la moto arrancó
(la mecánica Vespa es dura como una piedra)

Era de noche y solo tenía el freno delantero puesto. El ruído es ensordecedor por culpa del óxido de los rodamientos, pero cada vez hace menos. Ala, a disfrutarlo.